Los domingos tienen la particularidad de querer cagarte la existencia.
Si.
No es la primera vez que voy a hablar de este día tan “especial”, pero no importa, como dije, es un espacio donde plasmo cada cosa que se me cruza por la cabeza. (Obviamente con una leidita y corrección previa, aunque siempre pifio con algo de todas maneras.)
Recuerdos.
Que difícil eh.
Hay dos formas de tenerlos presentes:
- Bien
- Mal

Por Titi Benitez
Bien: cuando los recuerdos forman parte de las experiencias que hacen que seas quien eres hoy.
Mal: cuando los recuerdos están ahí simplemente para torturar y hacer que te sientas mal.
Particularmente, sigo la ley del NO arrepentimiento, ya me dijeron que es lo más fácil y cómodo, pero, no lo es, al menos para mí y no lo veo de esa manera.
Me costó mucho trabajo poder llegar al punto de entender, que para aprender tenemos que equivocarnos. MUCHISIMO.
Y después de mucho intentar, aprendí a recordar las cosas, incluso las peores, de la mejor manera, sacando lo bueno hasta de la peor experiencia.
Después de todo, son los recuerdos los que permanecen contigo hasta el final de los días y cuando estés ahí, a punto de despedirte del mundo, son estos los que te van a refrescar la mente haciéndote saber que todo fue real.
Los recuerdos son los cabellos blancos del corazón dicen por ahí.

Que desastre, me ponen muy sentimental los domingos.
A todo esto, la idea era compartir un tema que me gusta mucho, de una artista bastante particular.
Obviamente, ESPECIAL PARA UN DOMINGO.
Ella es Sol Seppy, antes de lanzarse como solista en el 2006, formaba parte de la banda de indie rock americano Sparklehorse.
Sus temas son bastante divagados, pero tiene mucha onda.
Feliz domingacho para todos.
Comentarios via Facebook:
Powered by Facebook Comments







